Hecho de menos esas tardes que pasábamos sentados en el banco mirándonos a los ojos esperando que alguno diera el primer paso, ninguno de los dos no atrevíamos, pero el simple echo de estar en ese banco contigo hacía que me sintiera feliz, habías echo que sintiera esa felicidad de la que tanto hablan, esa felicidad que se supone que sientes cuando estás cerca de esa persona, la persona que quieres que permanezca contigo durante toda la vida. Me duele pensar que ya no volveremos a pasar esas tardes, tengo que reconocer que pensaba que siempre iba a seguir ese curso, el de estar siempre allí, fui un cobarde por no atreverme a dar ese paso, por no atreverme a decirte lo mucho que te amaba y te sigo amando, sé que suena egoísta pero.. nunca pensé que fueras de alguien que no fuera yo.. He de reconocer que he perdido mi oportunidad, y que te mereces a alguien mucho mejor que yo.. tan solo quiero que seas feliz, conmigo o sin mí. Yo, estaré bien, pero algo te diré.. cada día de mi vida, pase lo que pase.. estaré esperándote ahí, en lo que un día nos unió, en nuestro banco..
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